La lactancia materna y el sueño pueden parecer opuestos: ¿cómo puedes equilibrar las tomas nocturnas frecuentes con tu necesidad de descanso? Como madre primeriza, puede que sientas que el sueño ininterrumpido es un recuerdo lejano, pero con un poco de planificación, puedes establecer una rutina que funcione tanto para ti como para tu bebé. Si bien es normal que los recién nacidos se despierten con frecuencia para alimentarse , crear una rutina de sueño que favorezca la lactancia materna puede ayudarte a controlar esas tomas nocturnas y, al mismo tiempo, encontrar momentos de descanso.
Aquí le presentamos algunos consejos prácticos para gestionar las tomas nocturnas y crear una rutina de sueño que favorezca tanto la lactancia materna como su bienestar.
1. Acepte que los recién nacidos se despiertan con frecuencia
Es importante empezar con expectativas realistas. Los recién nacidos tienen estómagos pequeños y necesitan alimentarse con frecuencia, a menudo cada 2 o 3 horas. Despertarse por la noche es completamente normal y esencial para su crecimiento y desarrollo. Comprender esto puede ayudarte a sentirte menos estresado por la falta de sueño continuo durante las primeras semanas.
Si bien esta fase no durará para siempre, la clave es encontrar formas de gestionar tu descanso mientras evolucionan las necesidades de tu bebé.
2. Establezca una rutina relajante para la hora de dormir
Crear una rutina constante y relajante para la hora de dormir le indica a tu bebé que es hora de relajarse. Esta rutina puede incluir actividades como un baño tibio, un masaje suave, atenuar las luces y un momento de tranquilidad para acurrucarse o leer. Un patrón regular ayuda a tu bebé a acostumbrarse a dormir por la noche.
Amamantar también puede ser una actividad relajante en tu rutina para dormir. Amamantar justo antes de dormir puede ayudar a que tu bebé se duerma, y la liberación de oxitocina durante la alimentación puede promover la relajación para ambos.
3. Dormir juntos y compartir habitación
Para muchas madres lactantes, compartir la habitación (que el bebé duerma en la misma habitación, pero en una cuna aparte) puede facilitar la alimentación nocturna. La Academia Americana de Pediatría recomienda compartir la habitación durante los primeros 6 meses para reducir el riesgo de SMSL (síndrome de muerte súbita del lactante).
Tener a tu bebé cerca te ahorra tiempo y esfuerzo al levantarte y acostarte para alimentarlo por la noche, lo que te permite responder rápidamente a sus señales de hambre. Si practicas el colecho seguro, amamantar acostada puede hacer que las tomas nocturnas sean más llevaderas sin despertarte por completo.
Pautas para dormir juntos de forma segura:
- Asegúrese de que el colchón sea firme y no tenga ropa de cama suelta.
- Mantenga las almohadas y mantas lejos del bebé.
- Asegúrese de que el bebé duerma boca arriba.
Ciertas posiciones para amamantar pueden facilitar las tomas nocturnas, permitiéndote alimentar a tu bebé mientras descansas. Aquí tienes dos posiciones que funcionan bien para las tomas nocturnas:
Posición de lado: Esta posición le permite amamantar acostada de lado en la cama, lo cual puede ser especialmente útil si está agotada . Una vez que su bebé se prenda, puede descansar, e incluso dormitar, mientras se alimenta.
Lactancia Recostada: En esta posición, te recuestas ligeramente con tu bebé sobre ti. Es una forma cómoda de amamantar tanto de día como de noche y puede promover un mayor descanso.
Estas posiciones le permiten evitar levantarse por completo, lo que puede hacer que volver a dormirse sea más fácil después de la toma.
5. Comparte la responsabilidad con tu pareja
Aunque solo tú puedes amamantar , tu pareja puede participar activamente en las tomas nocturnas. Puede ayudarte acercándote al bebé para alimentarlo, cambiándole el pañal o meciéndolo para que se vuelva a dormir después. Si usas leche extraída con un extractor de leche, tu pareja puede encargarse de algunas tomas, lo que te permitirá dormir más tiempo sin interrupciones.
Crear un enfoque de equipo para el cuidado nocturno puede ayudar a reducir la carga sobre usted y garantizar que ambos descansen un poco.
6. Alimentar según demanda
Los recién nacidos suelen alimentarse a demanda, especialmente por la noche. En lugar de intentar imponer un horario estricto, siga las señales de hambre de su bebé, como buscar el pecho, chuparse las manos o remover el pecho. Alimentarlo a demanda garantiza que su bebé reciba suficiente leche y ayuda a mantener una producción saludable de leche .
Con el tiempo, a medida que su bebé crece, comenzará a consolidar las tomas y a dormir períodos más prolongados durante la noche.
7. Prueba la alimentación onírica
Una "toma de sueño" consiste en despertar suavemente a tu bebé para alimentarlo justo antes de acostarte, generalmente alrededor de las 10 u 11 p. m. La idea es que, al darle a tu bebé una toma completa más antes de dormir, pueda dormir más tiempo durante la noche, permitiéndote descansar más sin interrupciones .
La alimentación durante los sueños funciona mejor con bebés que pueden agarrarse al pecho y alimentarse mientras aún están somnolientos. No es una solución garantizada, pero muchos padres descubren que ayuda a su bebé (y a ellos mismos) a dormir más.
8. Prioriza tu propio sueño
La falta de sueño puede afectar tanto tu salud física como mental, por lo que es importante priorizar tu propio descanso siempre que sea posible. Durante las primeras semanas y meses, intenta dormir cuando tu bebé duerma, incluso si eso implica tomar siestas durante el día. Aunque esto puede ser difícil, sobre todo si tienes otras responsabilidades, descansar más te ayudará a gestionar las exigencias de la lactancia nocturna .
Pide ayuda a tus familiares o amigos para poder descansar durante el día, o intenta alternar las responsabilidades nocturnas con tu pareja si puedes extraerte leche y compartir las tareas de alimentación.
9. Use las pastillas para dormir con prudencia
Considere agregar a su entorno elementos que favorezcan el sueño y que puedan ayudar a calmar tanto a usted como a su bebé durante la noche:
Ruido blanco: Las máquinas de ruido blanco pueden imitar los sonidos del útero, lo que a muchos bebés les resulta reconfortante. También ayudan a acallar los ruidos domésticos que podrían despertarlos a ti o a tu bebé durante la noche.
Iluminación tenue: Mantenga las luces bajas o use una luz nocturna tenue durante las tomas nocturnas. Esto le indica a su bebé que aún es de noche y es hora de dormir, en lugar de estimularlo con luces brillantes que puedan despertarlo.
10. Date gracia a ti mismo
Por último, es importante ser comprensiva durante este tiempo. Las tomas nocturnas son temporales, y tu bebé eventualmente dormirá por períodos más largos. Mientras tanto, recuerda que la experiencia de cada padre es diferente, y no hay una manera correcta o incorrecta de equilibrar la lactancia materna y el sueño.
Algunas noches serán más difíciles que otras, pero estás haciendo un trabajo increíble al atender las necesidades de tu bebé. Tómalo una noche a la vez y no dudes en pedir ayuda cuando la necesites.
Cómo encontrar el equilibrio en tu rutina de sueño
Crear una rutina de sueño que favorezca la lactancia materna consiste en encontrar la que mejor se adapte a ti y a tu bebé. Si bien las tomas nocturnas forman parte de los primeros pasos de la crianza, existen estrategias que pueden ayudarte a gestionar tu sueño y, al mismo tiempo, satisfacer las necesidades de tu bebé. Al adoptar posiciones cómodas para amamantar, compartir la carga con tu pareja y priorizar tu propio descanso , puedes crear una rutina que te ayude a sentirte más descansada y menos agobiada.
Recuerda que tu bebé crecerá y dormirá más tiempo con el tiempo. Mientras tanto, sé cariñosa contigo misma durante esta etapa y recuerda que cada momento de cariño te acerca un paso más a noches de descanso más reparadoras.